Fumando en la oscuridad.
Sentado en la obscuridad, encendiendo un
cigarro, reparo en lo sola que se encuentra mi alma. Lo abandonado de
mi ser por culpa del orgullo.
Tu amor desaparece como el tabaco que por la brasa insaciable es consumido,
siendo yo quien lo alimenta con cada ambiciosa bocanada de humo, es así contamino tu alma de
la misma manera que a mis pulmones.
Sentado en la
obscuridad, con medio cigarro, reparo en lo sola que se encuentra mi alma,
lo abandonado de mi ser, por culpa del orgullo.
Sedentario, con frío en este invierno, espero la calidez de tu abrazo; como el cenicero que espera la ceniza de tabaco, la cual no llega por el
viento.
La habitación se llena con el humo, formando siluetas semejantes a las tuyas; tentativo trato de alcanzarte, pero al aproximarme se disuelven, se esfuman.
Sentado en la
obscuridad, con la ultima fumada de cigarro, reparo en lo sola que se encuentra
mi alma, lo abandonado de mi ser, por culpa del orgullo.
Cavilo en lo profundo, en como el filtro de este cigarro se ira, no
regresará y mis miedos se acrecientan. Será que acaso como la bacha tu te irás
y no me amaras mas.
Maldita sea la hora en que el ego le gano al corazón, por esos
pensamientos que ahuyentaron el amor.
Sentado en la obscuridad, encendiendo un
cigarro, reparo en lo sola que se encuentra mi alma. Lo abandonado de
mi ser por culpa del orgullo.